2.- Así que nos pusimos a trabajar

publicado a la‎(s)‎ 10 feb. 2011 10:29 por Israel Cabrera   [ actualizado el 10 feb. 2011 15:36 ]
Nos encontramos el barco en el puerto de Termini Imerese. La verdad es que es un barco bonito y muy bien aparentemente, pero nos metimos a examinarlo a saco.

El estado de la cubierta, regular. Los tensores de la jarcia, los candeleros, las carlingas, el palo mayor y la mesana en buen estado, la jarcia de labor para cambiar, bastantes detalles por reparar, el interior impecable, el motor en muy buen estado, las sentinas sucias, no va una de las bombas, los interiores espaciosos, bien conservados, cuatro camarotes...

Todo nos preocupaba: el estado de los metales, el estado de las maderas, los pernos de la orza, las bombas de achique, el timón de fortuna, poleas y pastecas, los winches, las drizas, la mesa, el WC, el otro, los depósitos, la nevera...
El dueño se quedó incluso extrañado.
Volvimos unos días a España. Yo tenía que dar el curso de Iniciación a la vela en Valencia.
Así que aprovechamos para visitar otro barco similar aunque más económico: un Formosa 51 que si te quieres comprar una goleta clásica, no dejes de verlo: es una pasada.

Pero no era suficientemente grande, por lo que volvimos a Sicilia con la idea seria de sacarlo del agua para ver el casco, el estado de la orza, el timón, los cojinetes, los ánodos, y lo que más nos preocupaba, la hidrólisis del casco, o lo que la gente llama "osmosis"... en caso de que el barco tuviera bien los bajos, se efectuaría la compra y comenzaría la aventura...

Con esa idea en la cabeza, nos presentamos de nuevo aquí.
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Israel Cabrera,
10 feb. 2011 10:46
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Israel Cabrera,
10 feb. 2011 10:46
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10 feb. 2011 10:46
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